lunes, 26 de julio de 2010

Al borde


Salto al vacío. Me lanzo. Podría no hacerlo... (¿podría?), pero bueno, me la juego, quiero intentarlo. Hay señales que me dicen que quizá pueda salir bien, que quizá puedo hacerte sonreír de verdad. Te miro y me pierdo en ti. Aún puedo sentir mi brazo rodeando tu cintura mientras escucho tu respiración al dormir. Fue un suplicio salir de ahí. Sentí que era una unión perfecta, como nunca fue antes con nadie. Notaba cómo mi cuerpo se acoplaba al tuyo rozando la perfección.

Me agarrabas, sentía que me sostenías, que de esa manera podría con todo y más. Mientras yo hundía mi cabeza en tu hombro con el fin de perderme en ti y que esa noche no terminara jamás. Sin embargo, en cuanto quise darme cuenta, un sonido estridente y de muy mal gusto en ese momento me sacaba de mi mejor sueño a tu lado. Una hora más... dadme una hora más... Mereció la pena haceros esperar. Lo supe en cuanto noté sus labios sobre mi piel aquella mañana. ¿Podría existir un despertar mejor que ese? Mmm.. quizá si, sólo uno en el que no tuviera que separarme de ti tan rápido, uno en el que no tuviera que alejarme tantos kilómetros de ti después.

Tengo en mi memoria el momento en el que supe que esto empezaba a escapar de mi control...

Me preguntas si realmente merece la pena, pero serás tu misma la que encuentre la respuesta. Voy a fabricar miles de recuerdos buenos a tu lado para que, cuando te vayas a dormir, yo sea tu único y mejor pensamiento del día...

1 comentario:

belga_seg dijo...

:)

sólo eso, valiente ;)