jueves, 5 de agosto de 2010

Báilame el agua



Necesito aprovecharlo. Algo me dice que tengo que vivirlo al 110%. Es rara la manera que tiene el tiempo de jugar con nosotros. Desearía poder pararlo cuando estoy a tu lado. Y sin embargo, cuando estoy sin ti, el tiempo transcurre tan despacio como el último minuto del partido de mi vida, tan despacio como los kilómetros que me separan de ti, tan despacio como las horas en las noches en las que tu no estás en mi cama para hacer de mis sueños un mundo completamente diferente y del que nunca quisiera escaparme.

Mi interior se debate entre la locura y la cordura, la razón y el corazón. "Dejarse llevar suena demasiado bien". Hasta que pierda el control, hasta que mi poco raciocinio se desvanezca, y lo único que salga de mí sean las ganas de tenerte. Son las ganas de lograr que tú estés tan dispuesta como yo. Deja de pensar en mí. Mira por ti.

"Hazme sufrir. Ponme a secar como un trapo mojado. Llámame tonta. Vete lejos, pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo. Crúzate conmigo en una autopista a 100 km/h. Nota la textura del calor. ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos. Te invito a un café. Caliente, claro. Y sin azúcar. Sin aliento."

Inevitable. "Come what may..." Esto ha empezado. Me he lanzado. Tengo que conseguir que tú también lo hagas. Olvida. Sólo siente. Déjate llevar.

Todo vuelve a ser tan fácil como respirar......


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