
Aunque sigo sin tener muy claro qué pensar, sí que tengo claro lo que quiero. Y lo que quiero es NADA. No quiero que me importe nada ni nadie. Quien intente entrar en mi vida saldrá de ella por donde ha venido. No necesito nada. Me basto yo sola para continuar. No sé qué es la felicidad. ¿Acaso existe? Me basta con pasar buenos ratos, y reírme de vez en cuando. Es suficiente. Sólo necesito mis fines de semana para salir, beber, fumar, y pasar un buen rato con alguien si se da el caso. ¡No me interesa nada más! Lo supe desde el principio del final. Supe que así sería. Supe que mi destino es este, que yo no valgo para estar con nadie, que no sirvo para hacer feliz a las personas. Más bien creo que son esas personas las que se pueden servir de mí para hacerme daño. ¡Yo sólo me enredo sin querer! Empiezo y no soy capaz de parar. Pero eso acabó. No volvereis a ver la chica tonta de todos estos años. No voy a volver a llorar. Ahora me toca a mí no sentir.


