miércoles, 2 de diciembre de 2009

¿Felicidad?


Aunque sigo sin tener muy claro qué pensar, sí que tengo claro lo que quiero. Y lo que quiero es NADA. No quiero que me importe nada ni nadie. Quien intente entrar en mi vida saldrá de ella por donde ha venido. No necesito nada. Me basto yo sola para continuar. No sé qué es la felicidad. ¿Acaso existe? Me basta con pasar buenos ratos, y reírme de vez en cuando. Es suficiente. Sólo necesito mis fines de semana para salir, beber, fumar, y pasar un buen rato con alguien si se da el caso. ¡No me interesa nada más! Lo supe desde el principio del final. Supe que así sería. Supe que mi destino es este, que yo no valgo para estar con nadie, que no sirvo para hacer feliz a las personas. Más bien creo que son esas personas las que se pueden servir de mí para hacerme daño. ¡Yo sólo me enredo sin querer! Empiezo y no soy capaz de parar. Pero eso acabó. No volvereis a ver la chica tonta de todos estos años. No voy a volver a llorar. Ahora me toca a mí no sentir.

jueves, 5 de noviembre de 2009

y ahora qué

Oh ooh. Vuelvo a tener crisis de identidad. Sip. Vuelvo a las andadas. Vuelvo a no saber qué quiero, a replantearme las cosas. Otra vez las mismas preguntas de siempre. ¿Cuál es mi sitio? ¿Por qué mierdas siento que no encajo donde estoy? No estoy cómoda. Llevo años siendo sin ser. ¿Por qué? Yo sé lo que puedo dar, ¿por qué luego todo es distinto? Quiero y no quiero. Pienso cosas absurdas. Eh, quizás no son tan absurdas. Quizás ese es mi verdadero sitio. Quizás lo fue desde el principio, desde aquel día que pude volver y no lo hice. Hay momentos inolvidables, es obvio, pero quizás, como dicen los "buenos", mi ciclo se haya acabado, quizás este sea mi tope, quizás, cómo ella me dijo una vez, "hay gente buena pero que no sabe competir", quizás no valgo para la categoría, quizás su carácter y el mío chocaron cuando era pequeña y seguirán chocando ahora, quizás sea verdad que tengo una edad mental inferior y por tanto insuficiente para estar donde estoy. Yo que sé, me pierdo en tantos "quizás" que podría escribir.. Uno de mis motivos para ser feliz está en crisis, no me divierte, y mucho me temo que tengo que remediarlo o no seré capaz de levantarme cada día. Si quiero hacer "caños" los voy a hacer, en plata, en oro, o en bronce; en medio campo, en tu área o en la mía, ¿vale?. Si quiero regatearte 3 veces, o 4, o 5, lo voy a hacer, ¿ok?. Así es como me divierto, os guste o no, y lo haré, en un sitio o en otro. Ahí queda eso.

miércoles, 8 de julio de 2009

"Avión en picado"

Es tan fácil que se rompa todo en un segundo...

Ni siquiera puedo decir que lo viéramos venir, o lo que es peor, quizá lo vimos y nos hicimos los ciegos. Soy una cobarde, siempre lo he sido, siempre huyo. No soy capaz de aguantar, me mantengo unos breves segundos y empiezo a temblar y a notar como me derrumbo por momentos. Siempre aguardando desde la distancia, escuchando a hurtadillas lo que no quiero que me digan a mí directamente, lo que no quiero escuchar. Y esperando. Esperando el momento de salir de aquí, de irme lejos, y llorar sin paredes ni puertas que escuchen, porque no puedes mostrarte débil, no ahora que se necesita ser fuerte.

Pero no puedo, no puedo ser fuerte escuchándote así. A mí no me enseñaron de pequeña que los mayores sabían llorar como yo. Se supone que son ellos los que te consuelan a ti, porque ellos son grandes y no lloran, ¡¡no lloran!!

Nunca lloran... Son grandes... Y fuertes... No lloran...

"Rezad por mí.............."


jueves, 9 de abril de 2009

¿Frío?

Recuerdo ese sentimiento, esa sensación. Son como escalofríos que recorren mi cuerpo, "quiero no pensar, quiero no temblar, de frío, de miedo". ¿Qué estoy haciendo? No entiendo nada. ¿Qué pinto yo aquí? El mundo gira y gira, pero yo no, yo me he quedado parada. El tiempo no para de correr, pero para mí aún son las 00:00. ¿Qué quiero? ¿Qué busco? Ayúdame. ¿Qué intento decir? No sé dónde estoy. Te miro pero no te veo, sí, no me miréis así, eso es posible. No sé qué pasa, y quiero una respuesta. ¿Dónde está todo el mundo? No quiero volver, no me hagas volver. Este frío jamás será tan fuerte como el otro, no, el miedo no podrá conmigo. ¡Despierta, niña, despierta! Yo soy la dueña de mi mundo, la dueña de mi tiempo, la dueña de mis ganas de salir, de respirar, de jugar, no tengo miedo porque yo voy a decidir. Todo está en mis manos. El dolor no va a poder conmigo esta vez porque ahora soy yo la que decide crear y destruír ese tormento. ¡Tu y yo somos únicas! El sufrimiento está anticuado, nosotras podemos decidir no sufrir. Y eso ya quedó atrás en mi vida, ¡¡somos diferentes!! Y, ¿sabes qué? Ya no tengo frío.