
Tu imagen me persigue. ¿Qué me pasaba aquella noche? Ya sé, apenas había dormido la noche anterior, y tenía alucinaciones. Te veía en todos sitios, todas llevaban tu rostro. Ahora dueles. No puedo ver tus fotos más de 2 segundos, las paso rápido porque me hechizas. Me encierro. Todo es genial, nunca hubo nada entre nosotras, es mejor pensar así porque sé que no volverás. Pero yo te miraba, te observaba dormir, y sentía que tenía que cuidarte, que quería protegerte, que quería sacarte de esas pesadillas en las que te sumergías. Quería que tu ceño fruncido se convirtiera en esa cara de ángel que se te pone con los buenos sueños. Y rezaba... no sé a quien, pero pedía, suplicaba al cielo, daba mi vida a cambio de que pudieras dormir más de 20 minutos seguidos, de que pudieras descansar de verdad. Y así fue. Tuviste 3 o 4 sueños plácidos, alguien hizo que mi deseo se cumpliera. Supongo que pasará, todo pasa, ¿no? Pero no puedo frenarme, cuando cierro los ojos te sigo sintiendo tan cerca de mi como aquella noche. No creo que vuelva a verte en mucho tiempo, quizás nunca, a no ser que tú me lo pidas, y sé que no lo harás. Este pensamiento me invadía, me quemaba, y quería darte el último beso, lo necesitaba, aunque nadie lo entienda. Me hubiera arrepentido de no haberlo hecho. Y quise luchar, como me dijo una amiga que hiciera, pero al final esa lucha cambió de dirección, y ahora lucho, pero por no quererte, por hacerme creer que no eres nada. He luchado durante dos días por evitar tu mirada, evitar buscarte, he intentado rozarte lo menos posible, porque cada vez que lo hacía, un imán me acercaba más y más a ti.. Ahora, día tras día, me repetiré que estoy genial, me engañaré a mí misma y a todos los demás... Mientras, mi miedo sigue avanzando, sigue comiéndome por dentro, y yo sigo golpeándome el pecho intentando acabar con él, pero... "vencerá, lo invadirá todo..".
No hay comentarios:
Publicar un comentario