..pero con tendencia a tropezar con facilidad..
viernes, 5 de noviembre de 2010
sábado, 9 de octubre de 2010
Cautivo de lo negativo

Entrelazo fuertemente mis dedos dentro del bolsillo de mi sudadera y muerdo inconscientemente mi labio inferior. Mis ojos se clavan en algún punto perdido de la ciudad, mientras mis pies caminan en alguna dirección, sabiendo donde quieren ir, pero sabiendo también donde acabarán. El tiempo pasa... y pesa.
Fuerza. Valor. Lo prometí. Sonrío, y sigo caminando. Frío... otra vez esa sensación. Me evado, me olvido, me borro. Todo bien.
Mi momento. Pero no, debí saberlo, mi momento no era este. Me invade, se apodera de mí una y otra vez. Oscuridad. Mis ojos no dan tregua a mi mente y es mi mente la que no me permite descansar. Vueltas y más vueltas. Otra vez ese frío que nunca me abandona. Mi cuerpo reacciona y pide a gritos ahogados acabar con esto. Escalofríos, signo de que la temperatura de mi cuerpo sigue bajando. Cierro los ojos en un nuevo intento de abandonarme al sueño, la única manera de encontrar un mundo a mi medida, pero no será hoy, el insomnio no cesa. Imágenes, palabras, miradas...
Por fin, amanece. Una pausa, un respiro, o eso espero. No pensar, no temblar. Siento que mi cuerpo se halla en estado de espera, pero sin ganas, sin fuerzas. Mi corazón late lento, desacompasado del ritmo positivo que marcaba mi cabeza, si no funciona uno, no funciona el otro.
Quién soy, qué busco, qué quiero...
Siento frío... mucho frío...
Sonríe. Las cosas son así, se trata de seguir.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Hasta el infinito..y más allá

Resquicios de una vida que no era vida, solo el triste pasar de los días. Rodeada de gente pero sola, sumida en una pesadilla en la que lo que era mi mundo ahora se ha convertido en un vacío al que cada vez que me asomo, soy arrastrada por unas garras que se aferran a mi cuello como si nada hubiera pasado, mientras vosotras observáis a nuestro alrededor, como animando, como diciéndome que es lo que me merezco.
Mis ojos pugnan con mi subconsciente por abrirse, por salir de esa pesadilla en la que nada merecía la pena excepto la esperanza de pensar que no es así. De repente, una mano se posa en mi cintura, y una voz calma mi desasosiego. Unos dedos recorren mi cuerpo y provocan en mí una eterna sensación de tranquilidad que hace que me olvide de todo lo demás. Trato de acomodarme y poso mi cabeza en el hombro de ese cuerpo que me transmite la calma que tanto anhelaba, y vuelvo a sumirme en un profundo sueño del que ya no deseo despertarme...
-"Es muy pronto, aún no quiero ir a casa, ¿tú si?
-"No.. Mmm, podríamos ir a tomar algo"
................
-"Venga, va, dime, ¿qué soñaste?"
Unos labios recorren mi cuello, y avanzan por mi mejilla hasta llegar a mis labios. Respondo a ese beso suave y lentamente mientras poco a poco consigo ir abriendo los ojos. Y te veo, con esa carita de recién levantada que me hace suspirar una y otra vez. Eres tú, la chica de mis sueños, la chica que me saca de mis pesadillas, la chica por la que nada más me importa y por la que me despierto cada día. Eres tú por quien estaría dispuesta a cualquier cosa. Me invento y me reinvento, porque cuando tú no estás me falta el aire, ese aire que tú me das con cada beso, cada mirada, cada sonrisa, cada gesto...
Y no dejar de sorprenderte.... porque si estoy contigo, soy CAPAZ.
jueves, 5 de agosto de 2010
Báilame el agua

Necesito aprovecharlo. Algo me dice que tengo que vivirlo al 110%. Es rara la manera que tiene el tiempo de jugar con nosotros. Desearía poder pararlo cuando estoy a tu lado. Y sin embargo, cuando estoy sin ti, el tiempo transcurre tan despacio como el último minuto del partido de mi vida, tan despacio como los kilómetros que me separan de ti, tan despacio como las horas en las noches en las que tu no estás en mi cama para hacer de mis sueños un mundo completamente diferente y del que nunca quisiera escaparme.
Mi interior se debate entre la locura y la cordura, la razón y el corazón. "Dejarse llevar suena demasiado bien". Hasta que pierda el control, hasta que mi poco raciocinio se desvanezca, y lo único que salga de mí sean las ganas de tenerte. Son las ganas de lograr que tú estés tan dispuesta como yo. Deja de pensar en mí. Mira por ti.
"Hazme sufrir. Ponme a secar como un trapo mojado. Llámame tonta. Vete lejos, pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo. Crúzate conmigo en una autopista a 100 km/h. Nota la textura del calor. ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos. Te invito a un café. Caliente, claro. Y sin azúcar. Sin aliento."
Inevitable. "Come what may..." Esto ha empezado. Me he lanzado. Tengo que conseguir que tú también lo hagas. Olvida. Sólo siente. Déjate llevar.
Todo vuelve a ser tan fácil como respirar......
lunes, 26 de julio de 2010
Al borde

Salto al vacío. Me lanzo. Podría no hacerlo... (¿podría?), pero bueno, me la juego, quiero intentarlo. Hay señales que me dicen que quizá pueda salir bien, que quizá puedo hacerte sonreír de verdad. Te miro y me pierdo en ti. Aún puedo sentir mi brazo rodeando tu cintura mientras escucho tu respiración al dormir. Fue un suplicio salir de ahí. Sentí que era una unión perfecta, como nunca fue antes con nadie. Notaba cómo mi cuerpo se acoplaba al tuyo rozando la perfección.
Me agarrabas, sentía que me sostenías, que de esa manera podría con todo y más. Mientras yo hundía mi cabeza en tu hombro con el fin de perderme en ti y que esa noche no terminara jamás. Sin embargo, en cuanto quise darme cuenta, un sonido estridente y de muy mal gusto en ese momento me sacaba de mi mejor sueño a tu lado. Una hora más... dadme una hora más... Mereció la pena haceros esperar. Lo supe en cuanto noté sus labios sobre mi piel aquella mañana. ¿Podría existir un despertar mejor que ese? Mmm.. quizá si, sólo uno en el que no tuviera que separarme de ti tan rápido, uno en el que no tuviera que alejarme tantos kilómetros de ti después.
Tengo en mi memoria el momento en el que supe que esto empezaba a escapar de mi control...
Me preguntas si realmente merece la pena, pero serás tu misma la que encuentre la respuesta. Voy a fabricar miles de recuerdos buenos a tu lado para que, cuando te vayas a dormir, yo sea tu único y mejor pensamiento del día...
martes, 13 de julio de 2010
Tu recuerdo

Tu imagen me persigue. ¿Qué me pasaba aquella noche? Ya sé, apenas había dormido la noche anterior, y tenía alucinaciones. Te veía en todos sitios, todas llevaban tu rostro. Ahora dueles. No puedo ver tus fotos más de 2 segundos, las paso rápido porque me hechizas. Me encierro. Todo es genial, nunca hubo nada entre nosotras, es mejor pensar así porque sé que no volverás. Pero yo te miraba, te observaba dormir, y sentía que tenía que cuidarte, que quería protegerte, que quería sacarte de esas pesadillas en las que te sumergías. Quería que tu ceño fruncido se convirtiera en esa cara de ángel que se te pone con los buenos sueños. Y rezaba... no sé a quien, pero pedía, suplicaba al cielo, daba mi vida a cambio de que pudieras dormir más de 20 minutos seguidos, de que pudieras descansar de verdad. Y así fue. Tuviste 3 o 4 sueños plácidos, alguien hizo que mi deseo se cumpliera. Supongo que pasará, todo pasa, ¿no? Pero no puedo frenarme, cuando cierro los ojos te sigo sintiendo tan cerca de mi como aquella noche. No creo que vuelva a verte en mucho tiempo, quizás nunca, a no ser que tú me lo pidas, y sé que no lo harás. Este pensamiento me invadía, me quemaba, y quería darte el último beso, lo necesitaba, aunque nadie lo entienda. Me hubiera arrepentido de no haberlo hecho. Y quise luchar, como me dijo una amiga que hiciera, pero al final esa lucha cambió de dirección, y ahora lucho, pero por no quererte, por hacerme creer que no eres nada. He luchado durante dos días por evitar tu mirada, evitar buscarte, he intentado rozarte lo menos posible, porque cada vez que lo hacía, un imán me acercaba más y más a ti.. Ahora, día tras día, me repetiré que estoy genial, me engañaré a mí misma y a todos los demás... Mientras, mi miedo sigue avanzando, sigue comiéndome por dentro, y yo sigo golpeándome el pecho intentando acabar con él, pero... "vencerá, lo invadirá todo..".
martes, 6 de julio de 2010
498

Me molesta, me jode soberanamente. Voy a tardar en olvidarte, como mínimo, 19 días y 500 noches. Si, 500 noches, con sus respectivas vueltas en la cama, pensamientos, sueños... etc. Hoy he pensado en ti más que ayer. Aún ahora noto tus labios sobre los míos, o recorriendo toda mi piel. Puedo sentir tu respiración agitada en mi oído, o cómo te estremeces cuando rozo el lóbulo de tu oreja. Te has quedado atrás, como otras tantas, no quieres avanzar, te anclas en el pasado, sigues teniendo pesadillas porque no le dejas a tu corazón recuperarse. Tienes miedo. La primera noche soñaste conmigo, y te gustó, pero sigues empeñada en correr a través de ese bosque por el que te persiguen, ¡sin darte cuenta de que nadie lo hace! Es tu miedo el que no te deja levantar la cabeza. Me gustaría estar ahí cada noche, sé que dejarías de tener pesadillas. Me pasaría la noche contemplándote, acariciándote, paseando mis dedos por tu ombligo, por tu espalda, con el fin de hacer que tu sueño fuera más placentero. Yo podría hacerte feliz, podría hacerte sonreír cada día, podría hacerte ver que soy lo que necesitas. Me gustaría luchar, pero me da la sensación de que es una batalla perdida. Era una batalla perdida desde el primer día. Ella sigue ahí, ¿verdad? Siempre llego tarde a todas partes, y mira que odio la impuntualidad. Joder... son tus ojos, tu sonrisa, tu voz... Tampoco yo logro entenderlo. Pero creo que voy a copiar tu estrategia. Acabo de colocar una enorme coraza sobre mí. Seguiré pensando en ti aunque no te tenga aquí, de esas 500 noches, he cumplido 2. Ya solo quedan 498.
Conmigo hubiera sido tan fácil como respirar.......
Etiquetas:
500 noches,
fuego,
ojos,
pesadillas,
respirar
domingo, 4 de julio de 2010
De malos sueños y ojos deslumbrantes

¿Cómo se explica algo así? Seré imbécil.... Estoy cansada.... Se acabó. Cerrado por derribo. No quiero volver a abrir más. Sentir... qué tontería. Todo debe empezar a ser diferente. Mi cabeza tiene que cambiar, y mi corazón también. Soy estúpida. Si el ser humano tropieza dos veces con la misma piedra, yo ya tengo esa jodida piedra machacada, porque habré caído 4 o 5 veces ya. Parece mentira, después de todo lo que he vivido, sigo jugando la misma carta. Parecía demasiado real joder. No puedo entenderlo. Quiero comprarme la capacidad de la indiferencia, la frialdad, el poder rozar una piel hasta erizarla y no acordarme al día siguiente de a quien pertenecía dicha piel. ¿Qué es todo esto? Es que soy de otro planeta, ¿verdad? Dime que sí, quizá ese sea mi mayor alivio hoy. ¡Necesito correr! Necesito salir de aquí para ir a... ¿a dónde? Ni siquiera tengo a donde ir. Solo puedo encerrarme en mi cuarto, sentarme en el suelo en una esquina, escribir, llorar, pensar, tumbarme, levantarme, dar vueltas, abrir la puerta del armario por si entra alguien para que no me vea, esconderme, y llorar, seguir llorando, y el tiempo pasa... Apenas dormí, y sé que si me echara en la cama caería fácilmente, pero no puedo, no quiero, no sé lo que necesito. O sí, necesito que vuelva, y me diga que he tenido una pesadilla que se ha escuchado desde su casa, que todo es mentira, que todo sigue como estaba. Y entonces yo encuentre la capacidad para echarme atrás a tiempo, como nunca hago, como siempre he debido hacer. Lo sabía, me falta la valentía para aceptar que, una vez más, no fui suficiente, no soy esa, no soy lo que alguien necesita. Quizá esté escrito, quizá sea el destino, mi destino. Quizá sea el momento de dar un giro de 180º (:P belga_seg..). Madrid, 16 de agosto.
lunes, 28 de junio de 2010
Sin sentido

No puede ser, no entiendo qué me pasa. Son muchos sentimientos enfrentados. No me gusta ser así, no puedes querer sin sentido, a diestro y siniestro. No hay manera, no consigo domesticar a mi corazón, sigue haciendo lo que le da la gana. Pero no es nada, es mejor pensar así. Pero estoy jugando con fuego. Demasiadas cosas en la cabeza. Soy como un granito de arena en todo el universo, ¿qué importancia puedo tener? ¿Por qué me molesta tanto no entrar..? Pero no puedo pretender algo así.. No soy nadie.. es un muro.. Pero es que es eso, que no soy nadie, y al revés sí, quizás sea alguien... Pero no. Todo es absurdo...
¿Tú qué haces cuando sientes miedo?
Yo quiero correr...
viernes, 14 de mayo de 2010
Pasado, presente, futuro, pasado, pasado, pasado, PASADO...

Supongo que la vida es así, que todo es un ir y venir. Esas personas por las que en un momento determinado de tu vida hubieras dado cualquier cosa...
¿Cómo se pueden perder todos esos momentos de esta manera?
Recuerda...
En el coche, camino de tu casa, suena "a escondidas", y me miras con ojos dulces mientras la cantas y pones tu mano sobre la mía en la palanca de marchas. Paramos, te miro, y te pido que vuelvas a cantarla, y me dices que no, que te da verguenza, pero al final terminas cediendo. Y así día si día también, hasta que te lanzaste. ¿Sabes? Sé que para ti no significó nada, pero para mí dejó de ser un juego cuando dijiste "te quiero". No eres consciente del daño que hiciste.
Entraste en mi vida sin hacer nada de ruido. Fuiste tu la que vino a mí. Yo te dejé para darle celos a ella, y al final te convertiste en alguien especial para mí. Empezamos a ser casi inseparables. Me abrazabas, te abrazaba. Y hasta creo que sentiste algo, pero fuiste demasiado cobarde, te diste cuenta, y decidiste poner distancia. Tanta distancia que me has hecho olvidar lo que era sentirte. Y sin embargo, siempre estoy ahí cuando tú quieres. Eras tú la que entraba en mi casa y no me dejaba estudiar porque quería estar todo el tiempo abrazada a mí. Eras tú la que competía por darme más besos de los que yo te daba a ti. También fuiste tú la que comenzó a cambiar la dirección de esos besos, pasando de dar 10 besos seguidos en la mejilla, a dar 10 besos en el cuello. Un día te pregunté quién era la persona que mejor te había besado en el cuello, y no quisiste contestar. Todo eso terminó, y ahora ni siquiera te dignas a decir adiós cuando te vas...
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
No entiendo nada... Van y vienen, como la lluvia, el sol. Es el hecho de pensar el por qué de las cosas, es pensar en el fallo, pensar si merece la pena. Y cuando todo mi pasado se cruza ante mi, ¿qué? ¿No sienten, no piensan? No recuerdan como yo todos aquellos momentos... Lo pienso, no lo entiendo, me duele, lo olvido. Te miro, me esquivas. Cobarde. Habla. Di por qué. Atrévete.
Y no... sólo indiferencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)