
Empiezo a sentir el calor del vino recorriendo mi cuerpo, una más, y otra, otra... Amarro la botella y me dirijo rumbo a los bares, repletos de gente como yo, que busca olvidar, no sentir, no arrastrar... Labios sedientos, miradas furtivas, palabras que ni siquiera hoy ya recuerdo.
Y no lo busco, pero lo encuentro. Mi mirada se defiende, pero se muere de ganas. No deberíamos besarnos...
Andamos, simplemente siguiendo a las demás, que entran a un after, y tu y yo nos sentamos fuera, en un portal. No sé quien eres, no sabes quien soy. Me gusta tu acento. Bonita sonrisa. Y te beso. Tu me esquivas. Me gusta. Siento que he olvidado hasta mi nombre. Mi mirada se defiende, pero si te ve se rinde.
Me agarras de la camiseta y me atraes hacia ti. Me besas con ganas, apasionadamente. Me haces perder la cordura.
Te levantas y me pides que te siga, me llevas a un callejón donde vuelves a besarme descontroladamente. Mis manos recorren tu cintura mientras mis labios se pierden en tu cuello. Siento tus manos recorriendo mi cuerpo...
-Vámonos a mi casa... Vivo muy cerca
-No...
Te apoyo sobre el capó de un coche y me hecho sobre ti mientras sigo besando tu cuerpo, y me apartas, emitiendo palabras que me hacen pensar que estás igual de perdida que yo, y te repito otra vez...
-Vamos a mi casa, por favor...
-No, vamos a la mía
Me coges de la mano y de repente abro los ojos y estamos en otro lugar.
-Bésame...
Hazme olvidar que existo, que olvide hasta mi nombre, que olvide todo lo que haya podido hacer hasta ahora...
1 comentario:
simplemente brutal
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