Recuerdo ese sentimiento, esa sensación. Son como escalofríos que recorren mi cuerpo, "quiero no pensar, quiero no temblar, de frío, de miedo". ¿Qué estoy haciendo? No entiendo nada. ¿Qué pinto yo aquí? El mundo gira y gira, pero yo no, yo me he quedado parada. El tiempo no para de correr, pero para mí aún son las 00:00. ¿Qué quiero? ¿Qué busco? Ayúdame. ¿Qué intento decir? No sé dónde estoy. Te miro pero no te veo, sí, no me miréis así, eso es posible. No sé qué pasa, y quiero una respuesta. ¿Dónde está todo el mundo? No quiero volver, no me hagas volver. Este frío jamás será tan fuerte como el otro, no, el miedo no podrá conmigo. ¡Despierta, niña, despierta! Yo soy la dueña de mi mundo, la dueña de mi tiempo, la dueña de mis ganas de salir, de respirar, de jugar, no tengo miedo porque yo voy a decidir. Todo está en mis manos. El dolor no va a poder conmigo esta vez porque ahora soy yo la que decide crear y destruír ese tormento. ¡Tu y yo somos únicas! El sufrimiento está anticuado, nosotras podemos decidir no sufrir. Y eso ya quedó atrás en mi vida, ¡¡somos diferentes!! Y, ¿sabes qué? Ya no tengo frío.
jueves, 9 de abril de 2009
¿Frío?
Recuerdo ese sentimiento, esa sensación. Son como escalofríos que recorren mi cuerpo, "quiero no pensar, quiero no temblar, de frío, de miedo". ¿Qué estoy haciendo? No entiendo nada. ¿Qué pinto yo aquí? El mundo gira y gira, pero yo no, yo me he quedado parada. El tiempo no para de correr, pero para mí aún son las 00:00. ¿Qué quiero? ¿Qué busco? Ayúdame. ¿Qué intento decir? No sé dónde estoy. Te miro pero no te veo, sí, no me miréis así, eso es posible. No sé qué pasa, y quiero una respuesta. ¿Dónde está todo el mundo? No quiero volver, no me hagas volver. Este frío jamás será tan fuerte como el otro, no, el miedo no podrá conmigo. ¡Despierta, niña, despierta! Yo soy la dueña de mi mundo, la dueña de mi tiempo, la dueña de mis ganas de salir, de respirar, de jugar, no tengo miedo porque yo voy a decidir. Todo está en mis manos. El dolor no va a poder conmigo esta vez porque ahora soy yo la que decide crear y destruír ese tormento. ¡Tu y yo somos únicas! El sufrimiento está anticuado, nosotras podemos decidir no sufrir. Y eso ya quedó atrás en mi vida, ¡¡somos diferentes!! Y, ¿sabes qué? Ya no tengo frío.
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1 comentario:
ya era hora de que nos dieses a tus fieles lectores un poquito de calorcito de letras, maja :P...
Ya no hay frío porque... llega la primavera!!!
Me alegro de que ya no tirites... y de que en caso de hacerlo y de tener pensamientos fríos, tengas a M para que te coja la cabeza y la meta en su jersey ;).
muaaak!
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